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Ayuntamiento de ABÁRZUZA

5 de febrero de 2012

HISTORIA

Iglesia de Abárzuza

Iglesia de Abárzuza

La fundación de Abárzuza se remonta al siglo XI, sin embargo en 1198 la localidad pertenecía al Rey de Navarra, Sancho el Fuerte.

Fue en esa época cuando el monarca la donó a la Iglesia de Pamplona reservándose el derecho de convocar a sus vecinos en caso de guerra.

Fue escenario de episodios bélicos en el curso de las guerras civiles entre 1453 y 1461.

Administrativamente perteneció como lugar libre al valle de Yerri hasta 1851, fecha en la que se separa al amparo de las reformas administrativas liberales.

Hasta entonces su gobierno se comprendía por turnos entre las casa vecinas, pasando tras la separación a ser Ayuntamiento propio y regirse por las normas locales.

La cercanía con Estella hizo que fuese escenario de numerosas batallas de las Guerras Carlistas, produciendose así en 1874 la famosa Guerra de Abárzuza.

El casco antiguo se asienta en un terreno regular por lo que el trazado de sus calles es recto, a lo largo de las cuales aparecen varias casas blasonadas, cruceros y plazas. Abundan los edificios antiguos como casas del siglo XVI, lo que indica la existencia de numerosos nobles.

La Parroquia de La Asunción, es de estilo Gótico-Renacentista, construida en 1522 aprovechando los muros de un antiguo edificio medieval. La Ermita de Santa Bárbara (1500) es una de las más antiguas, de estilo claramente Gótico.

El Monasterio de Iranzu es de estilo Cisterciense, cuya esencia se remonta a una Comunidad Benedictina, fue reconstruido por los ciudadanos de Abárzuza, y remodelado con bienes de los Palacios de Artajona y Arteaga. En el siglo XIII, gracias a las donaciones de los Reyes y Nobles el Monasterio llegó a poseer numerosos bienes y propiedades por casi todo el Reyno de Navarra, a mitades del siglo XV, sufrió las consecuencias de las guerras civiles, perdiendo así esas propiedades.

En 1839, los monjes se ven obligados a abandonar el Monasterio, pasando a manos del Estado, tras el abandono de más de un siglo, en 1945, se establece una comunidad de Teatinos que restaura el edificio y lo pone en pie. En 1942, es príncipe de Viana quien remodela y reforma toda la casa.

Su estructura es muy compleja y responde a las creaciones medievales, lo más destacable es el entorno elegido para su construcción.